El COVID-19, es una enfermedad que ha cobrado la vida de miles de personas al rededor del mundo. Son muchas las historias tristes que hemos visto durante estos últimos días.
Las familias que han sufrido la pérdida de un familiar por coronavirus sienten un dolor muy grande ya que no pueden despedirse de ellos por cuestiones de salud.
Una de las historias que más ha conmovido a la sociedad es la de un pequeñito de 4 años que se mantuvo junto al cadaver de su madre y durmió a su lado por varias horas.
La mujer era enfermera y respondía al nombre de Diedre Wilkes. Estuvo ayudando en su lugar de trabajo a las personas que llegaban contagiadas. Lo que esta no sabía era que se había convertido en una portadora asintomática de coronavirus.
El lamentable hecho ocurrió en Giorgia, específicamente en la ciudad de Newnam. Wilkes fue encontrada sin vida en su vivienda por las autoridades del lugar. Junto al cuerpo estaba el niño quien por varias horas durmió allí.
Richard Hawk, quien es forense del condado de Coweta explicó que el cuerpo fue encontrado gracias al aviso de unos familiares cercanos. Estos fueron los encargados de contactar a las autoridades.
De la misma manera explicaron que aun no tienen claro si la mujer se contagió en el centro de salud donde laboraba o si fue por el contacto con otras personas fuera de allí.
Tras fallecer le realizaron las pruebas necesarias que arrojaron el positivo para COVID-19.
Desafortunadamente Wilkes desconocía que estaba infectada. Lo que claramente representa un riesgo para su hijo.
“Debido a que una prueba inicial de COVID-19 realizada después de su muerte fue positiva, como medida de precaución, nos hemos contactado con los empleados y pacientes que puede haber tenido contacto con este empleado en los días previos al último día de trabajo del colega”. Así lo indicó el portavoz de Piedmont Healthcare en Atlanta, John Manasso.